Formica

Como en el caso de los yogures, solemos denominar toda una gama de productos por el nombre de la marca más representativa.

Lo que todos denominamos formica en realidad es un laminado de alta presión, formado por múltiples capas de papel especial impregnado con resinas termo endurecidas y sometidas a altas temperaturas 150ºC y altas presiones 75Kg/cm2. Se obtiene un producto muy resistente, higiénico y duradero.

Este producto fue creado por dos ingenieros eléctricos en 1913 para sustituir el uso de la mica, de ahí su nombre (for mica en inglés). En 1927 empezaron a utilizar un acabado decorativo, revolucionando la línea de negocio de la compañía. Tras la segunda guerra mundial el producto llegó a Europa, en estos años su evolución ha sido constante, acorde a los tiempos y gustos del público, y en la actualidad existen acabados muy novedosos y atractivos.

formica

En las puertas de Formica encontraremos un interior de tablero de conglomerado y un recubrimiento exterior de este material laminado. Las versiones más populares, son: la clásica Formica postformada, que va canteada, con un canto de PVC en el borde superior y el inferior, y el laminado recubre los laterales y el frente de la puerta, en una sola pieza; y la Formica a cuatro cantos; en ese caso los cuatro bordes irán canteados en PVC o aluminio.

Encontraremos acabados en mate, como las imitaciones a madera; pero sin duda los más espectaculares y bonitos son los brillantes. Si son de calidad resultan bastante resistentes al rayado. La gama de colores es muy amplia y llamativa. Desde el blanco hasta, por ejemplo, el fucsia. Podremos realizar una composición más formal o más divertida, pero siempre con un toque muy vivo, debido a su brillo espectacular.
En cuanto a su limpieza, si hablamos de su versión en brillo, es muy sencilla, porque bastará con usar un limpiacristales.

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